El cuaderno de fresas

El blog de la gente sana. Por Raquel González

Haz tu propia pizza. Curso de cocina italiana (I)

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Bienvenido al primer post de la sección “Do it yourself” (Hazlo tú mismo). He decidido dedicárselo a mi pequeña incursión en el mundo de la cocina italiana. Aunque soy “cocinillas”, siempre había pensado que hacer la masa de tu propia pizza o pasta fresca era harto complicado. Del tiramisú ya ni hablar… La casualidad, las ganas de hacer algo diferente y, la verdad, de desconectar un poco hicieron que me apuntara a un curso de cocina italiana en la confitería Aliter Dulcia de Gijón (www.aliterdulcia.com).

Inaugurada a finales de 2012 en la Calle San Bernardo de esta ciudad, merece la pena acercarse hasta allí aunque sea, como se dice en Asturias, a “goliflar”. Y de ahí a pedirse un “cafetín” y algo más, sólo hay un paso. Para mí, además, conllevó la realización de este curso cuya experiencia y recetas quiero compartir con vosotros.

Al tratarse de un día festivo y haber salido mucha gente de la ciudad, tan sólo asistimos al curso cuatro personas. Sinceramente, creo que es un número ideal para divertirse y aprender al mismo tiempo porque así puedes tomar notas y hacer tu mismo cada plato. Como ya os adelantaba al principio, el menú fue el siguiente: pizza, tagliatelle a la “auténtica” carbonara (sin la pesadísima nata que algunos se empeñan en añadir a todo y que otros intentamos erradicar casi a toda costa) y tiramisú.

Hoy os explicaré la receta de la pizza.

Ingredientes para ocho personas:

25 g. de levadura fresca

250 ml. de agua templada

500 g. de harina de trigo (normal, ni de fuerza, ni especial para pizzas…)

Harina para esparcir sobre la superficie en la que amasemos

Pizca de sal

Elaboración:

En un cuenco, se coloca el medio kilo de harina. Con nuestros dedos, hacemos en ella dos huecos bien separados: en uno, introducimos la sal; en el otro, la levadura fresca desmenuzada. A continuación, vertemos el vaso de agua templada y empezamos a remover con nuestras manos.

Cuando la mezcla esté ligada, pasamos la masa resultante a la superficie/mesa de trabajo que, previamente, habremos enharinado. Y ahí empieza el amasado, siempre hacia dentro y con energía. El proceso puede durar unos 20 o 25 minutos, dependiendo de nuestra destreza. Si notamos que la masa está pegajosa, añadiremos algo de harina; si, por el contrario, se seca, recurriremos a más agua templada. Cuando esté lista, la cubrimos con un paño limpio y dejamos reposar.

Como la pizza iba a ser parte de nuestro menú de ese día, tan sólo dejamos reposar la masa diez minutos. He leído en algunos sitios que es mejor que repose más tiempo, al menos una hora, pero la verdad es que con diez minutos, estaba buenísima.

El siguiente paso es estirar la masa y cubrir esa base con salsa de tomate y, en esta ocasión, con queso azul y tomates cherry cortados por la mitad (con el corte hacia arriba para que no se quemen). Como éramos cinco personas, cuatro y nuestra “chef”, utilizamos sólo la mitad de la masa.

Introducir en el horno (a 200º – 220º) hasta que esté doradita (unos 30’) y listo.

Trucos:

–Congelar: esta masa se puede congelar en bolitas envueltas en papel de film y recurrir a ellas cuando queramos hacer pizza. Basta sacarlas el día anterior o unas horas antes para que se descongelen poco a poco. Como la masa crece, si esperamos mucho para congelarla, será necesario amasar un poco más para sacar el aire antes de guardarla en el congelador.

–El horno: lo ideal para una pizza es el horno de leña. Para intentar que nuestro horno se acerque lo máximo posible a lo que supondría el de leña, podemos colocar dos o tres ladrillos refractarios y, sobre ellos, la bandeja de la pizza. Es importante que la bandeja esté en contacto con los ladrillos. De esta forma, conseguiremos una temperatura superior y nuestra pizza estará deliciosa.

–El tomate: una de las claves de la pizza es el tomate que utilicemos. Lo mejor, la salsa hecha en casa, sin duda, pero si no tenemos tiempo, en este curso nos recomendaron utilizar la salsa Muti, auténtica salsa italiana hecha con tomates San Marzano y que podemos comprar en tiendas especializadas. Además, la misma marca, Muti, dispone de un concentrado de tomate que mejora nuestras salsas (si es que lo necesitan). Eso sí, el concentrado es bastante salado y basta una cucharadita para conseguir el efecto deseado.

En próximos post, os contaré cómo elaborar los tagliatelle a la carbonara y el tiramisú. De momento, buen provecho.

 

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Autor: Raquel González

Pequeñas, de un rojo intenso y deliciosamente dulces. Mi padre las cultivaba en su huerto y mi madre las servía bajo una fina lluvia de azúcar. Porque cuidarse es un placer, esas fresas recogen hoy la esencia de este blog que dedico a todos los que os gusta cuidaros o queréis empezar a hacerlo. Como periodista especializada en salud, quiero compartir con vosotros mis conocimientos en esta materia que es mi pasión y mi estilo de vida. Os invito a seguir, compartir y comentar mis post.

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